Oración a Nuestra Señora, auxiliadora de las almas del purgatorio

Gloriosa Virgen María, creemos que Dios os dio todas las gracias para suavizar
las penas de las almas del purgatorio e incluso para liberarlas,
por eso acudimos a vos con confianza.

Virgen María, venimos a llamar a la puerta de vuestro corazón maternal.
Mirad las penas que enduran estas almas en el fuego purificador,
mirad los tormentos de estas almas privadas de la visión de Dios,
que le vieron un corto instante,
mirad la impotencia de éstas para procurarse el mínimo alivio,
mirad su resignación y su sumisión a la justicia divina.

 Madre de misericordia, os suplicamos, visitéis estas pobres almas
y les deis alivio y consuelo.

Virgen poderosa, cuyos méritos son inmensos, abreviad el tiempo de su expiación.

Reina del cielo, nos atrevemos a pediros que liberéis todas las almas posibles,
a cada una de vuestras visitas.

Madre de bondad, os rogamos más especialmente por las almas olvidadas del purgatorio.

Amén.